Visitar el Duomo de Milán

El término Duomo proviene de una palabra latina que significa "casa de dios". Y es el nombre que se le ha dado a la inmensa catedral que se destaca en la plaza del centro de Milán, una catedral neogótica que puede albergar a 40.000 personas en su interior y que cuenta con una extensión de 157 metros de largo. Es un edificio que no puedes dejar de visitar cuando te acerques a esta metrópoli.

Guía sobre la catedral de Milán

Información general sobre el Duomo

La estructura más vieja de la plaza del Duomo es la Basílica de San Ambrosio, que se construyó antes del siglo V. Posteriormente, se edificó una basílica a su lado que, habiendo sido arrasada por un violento incendio, fue reemplazada por la actual catedral que hoy podemos visitar. La primera piedra del imponente Duomo se colocó en el año 1386.

La construcción de este edificio tomó muchísimos años (más de 400). Durante este tiempo, hubo períodos en los que se detuvo el trabajo por falta de dinero e ideas, y otros en los que se trabajó intensamente. Dado el largo tiempo de trabajo y la evolución de los estilos arquitectónicos a lo largo de los años, en esta catedral podemos encontrar numerosos estilos que se mezclan para formar un edificio bellísimo y cargado de identidad.

Visitar la catedral de Milán

Para que el trabajo estuviera bien organizado se creó la famosa "Venerable Fábrica del Duomo", que era una institución que se encargaría de ordenar el trabajo y que hizo posible que este continuara a lo largo de los siglos. La misma se encargaría tanto del proceso de extracción del mármol, como de su transporte, colocación, y todo lo relacionado con el diseño y el mantenimiento de esta mole: la segunda catedral gótica más grande del mundo (la primera, es la de Sevilla).

La luz en la catedral de Milán

Las ventanas mayores de esta iglesia se dice que son las más grandes de todo el mundo y, a decir verdad, sea o no así, son impresionantes.

En el Duomo podrás vivir una experiencia inigualable. La forma en la que han sido diseñados los ventanales permite que la luz penetre de una forma particular, coloreando las paredes de tonalidades diversas y dándole a este frío edificio un aspecto cálido; teniendo en cuenta que su principal materia prima es el mármol esto resulta un poco extraño, ¿no te parece?


La mezcla arquitectónica del Duomo

Goza de una arquitectura bastante particular, con algunos rasgos propios de las estructuras francesas de Bourges. Es posible que esta particularidad se deba a uno de los arquitectos que más se implicó en la construcción del edificio fue Nicolás de Bonaventure, un fiel apasionado del estilo gótico, impronta que se encuentra en todas sus creaciones.

La obra se concluyó recién en 1805, gracias a la intercesión de Napoleón Bonaparte, quien aseguró que el gobierno francés se encargaría de pagar el coste. Aunque el reembolso del dinero nunca se hizo, se irguió una estatua de Napoleón y, finalmente, el Duomo tuvo la fachada que se merecía.

Algunos años después se construyeron los arcos y chapiteles y se les dio el toque final a las vidrieras y estatuas. También se hizo un trabajo de remodelación, que concluyó en el año 2008.

Es importante mencionar que el Duomo de Milán es un edificio complejo arquitectónicamente hablando: con matices del gótico tardío, el gótico francés y el renacentista, lo que lo vuelve único en el mundo y de obligatoria visita para cualquier persona que pisa la ciudad. Cada día cientos de turistas se acercan a sus puertas para disfrutar de sus obras artísticas y llenarse de la luz de sus ventanales..

El Duomo de Milán, guía de turismo
Naves y monumentos que visitar

Esta catedral se encuentra formada por cinco naves, una central y dos laterales de cada lado. Una de las características más llamativas de la principal es su altura: más de 45 metros; lo que le da un aspecto imponente a todo el recinto. Se encuentra fabricada de ladrillo recubierto con mármol de color rosa y de un aspecto rotundamente macizo. Un elemento que se destaca de su cúpula es la Madonnina, una estatua de cobre dorado diseñada por Carlo Pellicani e inaugurada en 1774.

Entre los monumentos más destacables del Duomo podemos mencionar la Estatua de Bartolomé el Apóstol, el Sarcófago del arzobispo Diego Hualde y el de Gian Giacomo Medici di Marignano. Además no podemos dejar de mencionar el altar de mármol que se encuentra decorado al mejor estilo renacentista, con estatuas doradas de bronce.

Guía catedral de Milán, información

Además, entre las obras de arte que allí se encuentran podemos citar la estatua de San Bartolomé de Marco da Agrate y algunos frescos de diferentes períodos estéticos.

Ya sea que te guste la arquitectura, que seas devoto o que no te interese ninguna de ambas cosa, te recomendamos que visites esta catedral. El Duomo es en definitiva, uno de los lugares que ningún turista debería perderse de Milán; el eje por el que se mueve la vida de los ciudadanos.

Frente a la catedral hay un emplazamiento enorme que se utiliza para hacer eventos al aire libre y para reuniones amistosas. Y, en los cuatro laterales se encuentran numerosos y prestigiosos restaurantes, tiendas de ropa, casas de música y todo tipo de tiendas donde gastar dinero, disfrutar y complementar tu viaje: un verdadero paraíso para los aficionados a las compras.



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